Un intercambio en la montaña suele ser con un grupo pequeño que pasa todo el fin de semana junto. Eso permite una entrega sin prisas, pero obliga a pensar en regalos que se puedan cargar y en un presupuesto que no sume demasiado al costo del viaje.
Cómo adaptar el intercambio a la montaña
Regalos que quepan en la maleta
Todo lo que sube a la montaña también tiene que bajar. Funcionan calcetines de lana, un gorro, guantes, un termo pequeño o un libro. Evita lo voluminoso y lo frágil.
La entrega, después de cenar
En una cabaña, el mejor momento es después de cenar, con el grupo reunido y sin prisa. No hace falta fijar una hora exacta.
Algo caliente para empezar
Un chocolate caliente, un té o un vino caliente en la estufa reúne al grupo antes de empezar y da algo que sostener mientras se abren los regalos.
Un tope acorde al viaje
Si el grupo ya pagó la cabaña y los pases de esquí, el regalo debe ser modesto. Un tope bajo encaja mejor con un viaje compartido que el presupuesto de la oficina.
Qué funciona con frío
Calcetines de lana, gorro, termo, bálsamo labial, una cámara instantánea o una mezcla para chocolate caliente. Evita líquidos que puedan congelarse en el carro y aparatos electrónicos que se queden en el frío.
Arma tu Cuchumbo de montaña en un minuto
Haz el sorteo una semana antes de subir: comparte un enlace con el grupo y cada quien empaca su regalo sabiendo para quién es.










