No te disculpes por las imperfecciones: el punto irregular o la etiqueta torcida son lo que demuestra que lo hiciste tú. Un regalo hecho a mano gusta porque se nota el tiempo que llevó.
Ideas hechas a mano
Algo horneado en un envase bonito
Galletas en una lata reutilizada, un pan de banano envuelto en papel, granola en un frasco con un lazo. El envase forma parte del regalo, así que elige uno que se pueda volver a usar. Si te salió bien, incluye la receta.
Una pieza tejida con un patrón sencillo
Un gorro, unos guantes, una bufanda sencilla. No hace falta tejer bien: un punto básico con un buen hilo queda mejor que un patrón complicado con hilo barato. Elige primero el color.
Una conserva: mermelada, encurtido, aceite con hierbas
Mermelada de fruta de temporada, encurtidos, aceite con hierbas. Duran, viajan bien y quedan bonitos con una etiqueta escrita a mano con la fecha. Si es para la oficina, anota los ingredientes por si hay alergias.
Una lista de canciones en formato físico
Una selección de canciones grabada en un CD o una memoria USB, con una portada dibujada y una nota sobre por qué elegiste cada una. Un enlace a una lista de reproducción no tiene el mismo efecto.
Cómo presentarlo
Añade una tarjeta escrita a mano que cuente cómo lo hiciste: cuándo horneaste, qué hilo elegiste, de dónde es la fruta. Si vas a enviarlo por paquetería, envuélvelo bien y sácale una foto antes por si llega dañado.
Primero el sorteo, después el horno
Con Cuchumbo sabes a quién le regalas antes de elegir la receta o el patrón. Es gratis, no pide cuenta y nadie más ve el resultado.










