En Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay o Australia, la Navidad llega en pleno verano, y muchas familias la pasan en la costa.
El sorteo funciona igual que en invierno; lo que cambia son los regalos, el presupuesto y el momento de la entrega.
Cómo adaptar el intercambio a la playa
Regalos que aguanten arena y sol
El regalo va a pasar por arena, sol y humedad. Funcionan una toalla de playa, un sombrero, una botella térmica, un libro de bolsillo o una bolsa de tela. Evita lo frágil, lo electrónico y lo que se derrite.
La entrega, al atardecer
Al mediodía hace demasiado calor y hay demasiado sol para abrir regalos. Mejor al final de la tarde, a la sombra o de vuelta en la casa.
Presupuesto bajo, regalo pequeño
Si el grupo viaja en avión o en bus, nadie quiere cargar un regalo grande. Un tope más bajo que el de la oficina obliga a elegir algo pequeño y fácil de llevar.
Sortea antes del viaje
Sortea antes de salir, para que cada quien compre en su ciudad y lleve el regalo envuelto. Comprar en un pueblo de playa en diciembre suele ser caro y con poca variedad.
Qué evitar
Nada de chocolates ni velas, que se derriten, ni de vidrio. Y en lugar de papel de regalo, que se moja y se rompe, usa una bolsa de tela: además sirve después.
Arma tu Cuchumbo de playa en un minuto
Haz el sorteo antes del viaje: comparte un enlace con el grupo y cada quien sabe a quién le regala con tiempo para comprar y empacar.










