La palabra aguinaldo nombra dos cosas en Colombia: el regalo de Navidad, y una familia de juegos que se apuestan durante la temporada.
La novena, que va del 16 al 24 de diciembre, es el marco de las dos: nueve noches de rezos, villancicos y comida en las que también se pactan retos, se pierde y se paga.
Las reglas cambian de región a región y de casa a casa, así que lo que sigue es la forma más difundida de cada juego, no un reglamento.
Los juegos que se apuestan en la novena
Pajita en boca
Consiste en mantener un pitillo o un palito en la boca durante el tiempo acordado, normalmente lo que dure la reunión. Quien sea sorprendido sin el objeto pierde y paga el aguinaldo o cumple una penitencia.
Es el más popular de todos y el más fácil de olvidar, que es justamente de lo que vive.
El sí y el no, y la palabra prohibida
En el sí y el no está prohibido pronunciar cualquiera de las dos palabras mientras dure el juego; quien logre que el otro las diga se gana el aguinaldo.
La palabra prohibida funciona igual pero con un término pactado de antemano, que puede ser cualquiera. Los dos son juegos de conversación: se ganan tendiendo trampas amables en preguntas que parecen inocentes.
Dar y no recibir, tres pies, beso robado
En dar y no recibir no se puede aceptar ningún objeto de manos del retador, y como el reto dura todo el día se pierde por distracción más que por descuido.
El beso robado se gana dándole un beso a quien reta sin que se dé cuenta. Tres pies es el que más varía: en unas versiones se trata de meter el pie entre los pies del otro sin que lo note, y en otras de que no te sorprendan a tres pies de distancia. Conviene decir en voz alta cuál se está jugando antes de empezar.
Qué se apuesta y cómo se cobra
El premio suele ser pequeño y simbólico: un dulce, un chocolate, un juguete, un detalle, o una penitencia divertida para quien pierde.
La apuesta se pacta entre dos personas, no con todo el grupo, y se cobra en el momento en que se pierde. Es una economía de menudencias, y esa es la gracia: lo que está en juego nunca importa más que el momento en que alguien cae.
Aguinaldos y amigo secreto, en la misma temporada
Son cosas distintas y se llevan bien: los aguinaldos son apuestas entre dos, se resuelven en el momento y no necesitan sorteo; el amigo secreto es un solo nombre, un secreto y un regalo, y necesita que nadie sepa el reparto.
Muchas familias organizan los dos en la misma novena, y ahí conviene separar los canales: la app se encarga del sorteo y de que el resultado no se filtre, incluso para quien organiza, mientras las apuestas de la noche siguen siendo de palabra, como toda la vida.
Arma el amigo secreto de tu novena
Sin cuenta, sin instalar nada y gratis. Escribe los nombres, elige la noche de la entrega y comparte un enlace. Los aguinaldos los juegan ustedes; nadie ve el resultado del sorteo antes de tiempo.










