El sorteo colombiano es el de siempre: los nombres en una bolsa, un papelito por persona, nadie dice a quién le tocó. Lo propio del país son dos cosas: el calendario y lo que pasa mientras tanto.
Dos temporadas en vez de una, y una tanda de detallitos anónimos con pistas que estira el juego a lo largo de varios días.
Con eso entendido, se entiende por qué una oficina en Bogotá lo juega distinto a una en Londres.
Cuatro rasgos de la versión colombiana
Dos temporadas: septiembre y diciembre
Colombia celebra el amor y la amistad el tercer sábado de septiembre, no el 14 de febrero: en 2026 cae el 19 de septiembre.
El amigo secreto es el juego central de esa fecha en oficinas, colegios y universidades. Diciembre trae la segunda ronda, en la temporada de la novena.
Una misma persona puede estar en dos intercambios el mismo año, con grupos distintos y un ánimo distinto en cada uno.
Las endulzadas: dulces sin firma y una pista
Antes de la entrega, cada quien endulza a su amigo secreto: le deja un dulce o un detallito, sin firmar, junto con una pista sobre quién es.
Cuántas dejar, cada cuánto y dónde se acuerda dentro del grupo; no hay regla nacional. Lo que todas las versiones comparten es la medida de la pista: demasiado clara y el juego se acaba antes de tiempo, demasiado vaga y nadie sospecha nada.
Diciembre: la novena, y los aguinaldos al lado
Del 16 al 24 de diciembre, la novena de aguinaldos reúne a familias y equipos durante nueve noches de rezos, villancicos y comida.
Alrededor corren unos juegos de apuesta que también se llaman aguinaldos: pajita en boca, sí y no, dar y no recibir, tres pies, beso robado.
Son una tradición vecina, no la misma, y sus reglas cambian de región a región y de casa a casa. El amigo secreto comparte la temporada con ellos y muchas veces se organiza en la misma reunión, pero conserva su propia mecánica: un nombre, un secreto, un regalo.
La entrega: primero adivinar, después el nombre
Una de las formas más comunes de cerrar es no entregar el regalo de una: el grupo repasa en voz alta las pistas que circularon y entre todos tratan de adivinar quién tenía a quién, antes de que cada persona se descubra y entregue.
No es la única forma. Hay grupos que juegan la versión sencilla, sin pistas, y grupos que hacen todo el mismo día. La costumbre admite variantes, y conviene acordar cuál se juega antes del sorteo.
Cómo llevarlo en esta app
Pon como fecha del intercambio el día del encuentro y deja los días anteriores para las endulzadas. Como nadie, ni quien organiza, puede ver quién tiene a quién, nadie puede soplar el resultado.
En las pistas de la app, cada quien puede decir qué dulces le gustan. Si juegan en septiembre y en diciembre, creen dos intercambios separados: suelen ser grupos distintos.
Amigo secreto, en septiembre o en diciembre
Sin cuenta, sin instalar nada y gratis. Escribe los nombres y la fecha del encuentro, comparte un enlace y cada quien ve solo a quién le tocó. Las endulzadas corren por cuenta del grupo.










