Leía tres libros al mes, así que todos supusieron que un libro era la respuesta segura. Al final del intercambio tenía dos ejemplares de la misma novela premiada y un libro de autoayuda con el recibo todavía dentro.
Su estante no necesitaba más libros; necesitaba el indicado. Para alguien que lee mucho, evita el libro del que todo el mundo habla y la autoayuda que no pidió. Un buen regalo demuestra que pensaste en lo que le falta en la estantería.
Libros que todavía no tiene
Una obra traducida, fuera del canon en español
Una novela traducida de un idioma que no lee, de un país del que conoce poca literatura. Las editoriales pequeñas publican muchas traducciones buenas que no llegan a las mesas de novedades.
Una obra breve de alguien que ya le gusta
Si le gusta un autor, busca sus libros menos conocidos: ensayos, cuentos, cartas o entrevistas. Demuestra que conoces su obra más allá del título famoso.
Una edición cuidada de algo en dominio público
Si ya tiene el texto, regala una edición especial: buena encuadernación, ilustraciones, buen papel. Las obras de dominio público tienen ediciones muy cuidadas a buen precio.
Un accesorio que respeta la lectura
Un buen marcapáginas, una lámpara de lectura recargable, un atril, una libreta para notas. Que sea útil mientras lee y no le estorbe.
Qué evitar
Evita el éxito del año: ya lo tiene o decidió no leerlo. Evita la autoayuda si no la pidió: puede leerse como un consejo. Y si dudas entre dos libros, mira sus pistas o sus reseñas en línea.
Primero el sorteo, después el libro
Con Cuchumbo sabes a quién le regalas con semanas de anticipación, y tienes tiempo de mirar sus pistas o preguntar con disimulo qué ha leído. Gratis y sin cuenta.










