Era el primer lunes de diciembre y alguien dejó en el escritorio de un colega una taza con un chiste sobre los lunes. La mitad del equipo se rio, una persona no lo entendió, y el colega que volvía de una semana difícil pasó la mañana preguntándose si era por él.
En la oficina, el público siempre es más grande que quien recibe. En la oficina, mejor útil que ingenioso, comestible que personal, discreto que llamativo.
Un regalo que le sirve en el día a día funciona mejor que una broma que solo entiende una parte del equipo.
Ideas seguras para la oficina
Algo que mejora el escritorio
Un buen bolígrafo, un mousepad, un organizador de cables, una planta pequeña. Son útiles, se quedan en el escritorio y nadie se siente incómodo al abrirlos.
Algo rico de un lugar que mencionó
Si alguna vez mencionó una panadería, un café o un producto que le gusta, cómpralo ahí. Demuestra que escuchaste, y la comida se puede compartir.
Un accesorio clásico y pequeño
Un tarjetero, un buen paraguas, una bufanda de color neutro. Algo clásico y de buena calidad evita el riesgo de no acertar con su estilo.
Un libro sobre su trabajo o un pasatiempo que menciona
Si habló de correr, de jardinería o de un tema de historia, regálale un libro sobre eso. Evita la autoayuda: en la oficina puede parecer un consejo que nadie pidió.
Qué evitar
Evita el alcohol si no conoces la política de la empresa, los perfumes y productos de cuidado personal, las bromas que solo entiende una persona y cualquier cosa con el logo de la empresa.
Organiza el amigo secreto del trabajo
Cuchumbo hace el sorteo en privado y le da a cada participante su página personal. Quien organiza no ve a quién le tocó cada quien.










