Una niña de siete años saca el nombre de su prima y guarda el secreto exactamente cuatro minutos, hasta que la prima entra.
A nadie le importa. El juego funciona igual, porque las reglas que le importan a un niño son cortas: un nombre, un regalo pequeño, una sorpresa.
A los niños les encantan los secretos y los sorteos. Estas cuatro reglas están escritas para que un niño las entienda.
Si eres quien organiza, la guía para hacer un sorteo con niños explica cómo preparar el presupuesto y las fechas.
Las reglas, explicadas para niños
El regalo no tiene que ser caro
No hace falta gastar mucho. Un dibujo, una pulsera hecha por ti, una tarjeta decorada o algo pequeño comprado con tus ahorros son buenos regalos. Lo importante es pensar qué le gustaría a la otra persona.
Un adulto te ayuda, tú eliges
Un adulto te puede acompañar a comprar, ayudarte a envolver y recordarte la fecha. Pero el regalo lo eliges tú.
Guarda el secreto unos días
No le digas a nadie a quién te tocó, salvo al adulto que te ayuda. Si alguien te pregunta, puedes decir «es secreto». Faltan pocos días, así que no es tanto tiempo.
El día de la entrega, gracias y paciencia
Cuando abras tu regalo, da las gracias a quien te lo dio, aunque no sea lo que esperabas. Y cuando entregues el tuyo, deja que la otra persona lo abra con calma.
Para los adultos
No les pidas a los niños que adivinen quién les regaló ni los obligues a guardar el secreto durante semanas: sorteen pocos días antes. Si un niño se lo cuenta a un hermano, no pasa nada; el intercambio sigue funcionando.
El sorteo lo hace la app
Cuchumbo hace el sorteo en un minuto. Los adultos lo organizan y ayudan a los niños con el correo y su página personal; nadie, ni quien organiza, ve quién le regala a quién.










