En la oficina, lo difícil del intercambio suele ser qué regalarle a alguien con quien trabajas pero a quien no conoces mucho.
Un tema reduce las opciones, el presupuesto las reduce más y el sorteo decide quién le regala a quién. Si se hace en ese orden, basta una reunión y un enlace.
Tema, presupuesto y sorteo, en ese orden
Elige un tema amplio
El tema tiene que poder cumplirse con el presupuesto y en una tienda cercana. «Algo que quepa en una taza», «algo para el escritorio» o «hecho en el país» funcionan.
«Novelas de ciencia ficción antiguas» es el gusto de una persona, no un tema. Una prueba sencilla: ¿la persona más callada del equipo podría comprar algo sin pedir ayuda?
Decide el presupuesto antes de invitar
El tema y el presupuesto se deciden juntos: «hecho a mano» con un tope alto es una cosa y con uno bajo es otra. Fija primero el rango y anuncia el tema dentro de él, en el mismo mensaje, para no recibir preguntas después.
Sortea con tiempo
Un calendario que funciona: anunciar el tema el lunes, cerrar la lista el miércoles y sortear el viernes. Así todos tienen al menos una semana para comprar.
Con un sorteo en línea, cada persona sabe solo a quién le tocó y nadie puede andar preguntando quién tiene a quién.
La entrega
Anuncia el día de la entrega junto con el sorteo, para que nadie reciba un nombre sin saber la fecha. El día de la entrega, poner todos los regalos juntos en una mesa luce más cuando comparten tema. El tema es público; quién le regala a quién, no.
Si no se ponen de acuerdo
Propón dos temas y que el equipo vote con una encuesta. Si para la fecha límite no hay acuerdo, quita el tema, conserva el presupuesto y sortea igual. Un intercambio sin tema es mejor que ninguno.
Una reunión, un enlace y listo
Crea el intercambio, pega los nombres o invita con un enlace y Cuchumbo hace el sorteo. Es gratis, no pide cuenta y nadie ve el resultado completo, tampoco quien organiza.










