El equipo abarca cuatro husos horarios. El sorteo fue fácil; después alguien preguntó cuándo debían llegar los regalos, otra persona quién cubre el envío al extranjero y una tercera se quedó callada porque nadie tenía su dirección.
La conversación que debía darse antes del sorteo ocurrió después, en tres hilos a la vez. En persona, muchas cosas se resuelven sin hablarlas: todos llegan a la misma hora y entregan en el mismo lugar.
A distancia hay que decirlo todo por escrito. Estas reglas se pueden pegar tal cual en el chat del grupo antes del sorteo.
Las cuatro reglas
Regla 1: el envío entra en el presupuesto
El tope incluye el envío. Si el límite es 30 y el envío cuesta 15, el regalo puede costar 15. Así quien vive lejos no gasta más que el resto.
Regla 2: hay una fecha límite de envío
Además del día de la entrega, fijen una fecha límite de envío, unas dos semanas antes si hay envíos internacionales. Cuchumbo manda recordatorios cerca de la entrega, pero la fecha de envío conviene fijarla en el chat del grupo.
Regla 3: la entrega dura un día
La entrega dura un día entero: cada quien abre su regalo cuando lo recibe o cuando puede, y comparte una foto en el chat. Nadie tiene que conectarse a una hora fija.
Regla 4: los regalos digitales valen igual
Un libro electrónico, una suscripción, una clase en línea o una tarjeta de regalo son regalos válidos, igual que uno físico. Nadie tiene que disculparse por mandar uno.
Sobre las direcciones
Las direcciones se piden en privado, nunca en el chat del grupo. Quien regala puede pedírsela directamente a quien recibe, o quien organiza puede coordinarlas una por una.
Sortea a distancia sin hojas de cálculo
Crea un Cuchumbo y comparte el enlace. Cada participante ve su resultado en su propia página; no hace falta reunirse para sortear.










