Cero fricción, más sonrisas
Las personas se suman con un solo toque al enlace de invitación — sin crear cuenta, sin instalar nada.
Amigo secreto
Pon nombre al intercambio, fija la fecha de revelación y comparte un único enlace. Cuchumbo hace el sorteo sellado — cada participante ve solo su par, y las asignaciones quedan privadas incluso para quien organiza.

Las personas se suman con un solo toque al enlace de invitación — sin crear cuenta, sin instalar nada.
Ni siquiera quien organiza ve las asignaciones. El sorteo queda sellado hasta su momento.
Inglés, español, japonés, italiano, francés, alemán, neerlandés, ruso, chino y portugués — elige el tuyo y todo el sorteo se adapta.
Dale un nombre, elige la fecha de revelación y añade un presupuesto si quieres. En menos de un minuto.
Comparte el enlace de invitación sellado. Cada persona se une con un toque, deja pistas y espera la revelación.
Agita el Cuchumbo cuando todos estén dentro. El sorteo es privado e instantáneo — las asignaciones quedan selladas hasta el día de la revelación.
Ya sea la cena de Navidad en familia, la fiesta de fin de año en la oficina o un amigo secreto con amigos repartidos por distintas ciudades — el Cuchumbo se adapta a cualquier grupo que disfruta regalar.
Reglas claras que preservan la sorpresa — sin repeticiones, sin autosorteos incómodos y sin spoilers para quien organiza.
Ideas sin presión para cada presupuesto y cada relación, organizadas por temática para que elijas rápido y a lo tuyo.
La guía completa: invitar a un grupo repartido entre husos horarios, hacer la revelación en remoto y los detalles que lo vuelven inolvidable.
Reglas a prueba de RR.HH., baja sin ruido y sorteo sellado — el manual de oficina.
Un enlace de invitación cubre toda la familia, entre idiomas y países.
Ventanas de envío, revelación asíncrona, regalos digitales — pensado para equipos a distancia.
Fechas, topes de envío y presupuestos realistas para el amigo secreto de este año.
Se configura en un minuto. Gratis para siempre, sin cuenta para los participantes y con el sorteo sellado — ni siquiera tú lo verás.